Crisisteca. Banco de España: la desvergüenza hecha arte

Este artículo fue publicado en el número de diciembre de 2011 de Rojo y Negro por CGT Ibercaja

Banco de España: la desvergüenza hecha arte

Uno de las mentiras más generalizadas es la que sostiene que el Banco de España ha desempeñado con brillantez y eficacia su labor de control y supervisión bancarios. O incluso que su sistema financiero ha soportado en mejor medida los impactos de la crisis gracias al celo especial que ha tenido a la hora de vigilar a los bancos.

No se nos ocurre nada más falaz. Claro que esta creencia, promovida por los medios afines a la gran banca y la patronal que financian catecismos neoliberales, como FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada), causa estupor cuando no risa fuera de nuestras fronteras.

El 26 de mayo de 2006 a las 13:03 horas, al final del mandato de Jaime Caruana como gobernador, la asociación de inspectores del Banco de España envió una “nota informativa” al Ministro de Economía alertando de la pasividad de los órganos rectores del banco central ante el “insostenible crecimiento del crédito bancario en España durante los años de mandato del señor Caruana“, relacionando la misma con el estallido de la burbuja del ladrillo que estallaría algunos meses después. La mayor causa de la crisis financiera y económica se debe precisamente al comportamiento especulativo de la banca. El supuesto “milagro de crecimiento económico” español fue la enorme inversión bancaria en el sector inmobiliario, creándose el complejo banca-sector inmobiliario-industria de la construcción, que fue el motor de tal supuesto milagro. Como consecuencia de ello, el sector construcción llegó a representar el 12% del PIB, más del doble de lo que tal sector representaba en Gran Bretaña o Francia. El milagro se basó en mano de obra –la mayoría inmigrante- de escasa cualificación y bajos salarios. Los precios de la vivienda, sin embargo, alcanzaron niveles exuberantes, que no guardaban ninguna relación ni con los costes reales de producción ni con la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población.

El ratio precio de la vivienda sobre el salario medio de España era casi el triple del promedio existente en la UE-15. De ahí el enorme endeudamiento de la población. Este desfase entre el precio real de la vivienda (coste de producción más beneficios razonables) y el precio actual (que dio pie a unos exuberantes beneficios bancarios sin precedentes), era resultado de una especulación sin frenos que podría haber sido detectada fácilmente por el Banco de España, si éste hubiera tenido la voluntad política que no tuvo. Es decir, si hubiera supervisado al sistema financiero español tal como era su responsabilidad. No lo hizo, y debieran exigírsele responsabilidades por ello, nombrando una Comisión en las Cortes Españolas (tal como ha hecho el Parlamento islandés) que averiguara la causa de este enorme fallo.

Llegamos a la gestión del actual gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Prosiguió con la labor cómplice que había perpetrado su antecesor, desertando de sus funciones de control mientras la banca se forraba, la burbuja inmobiliaria crecía y la población española se endeudaba. Y así hoy nos encontramos con que sólo el 13% de la deuda existente en España es pública (con el 35% de ingresos sobre PIB) y el 87% es privada (65% de ingresos sobre PIB). El problema de la deuda en España es la deuda privada, no la pública (pese a los ataques de los especuladores).

Cuando España entra en recesión, el filántropo Fernández Ordóñez, el mismo que había incumplido su función supervisora, se auto otorga la tarea de dictar la política económica al Gobierno. Labor que en absoluto le corresponde. ¿Y cuál es esa política? Pues la que le dictan la Banca y la gran patronal. A saber: los sindicatos y la “rigidez” del mercado laboral son los culpables del paro. Los salarios deben sufrir ajustes (el suyo no, total son 240.000 modestos euros/año). Hay que reducir el “excesivo” gasto público: bienvenidos recortes en sanidad, educación… Los problemas del sistema financiero están causados por las Cajas de Ahorros: las privatiza con fondos públicos y malas artes, dejando el botín a merced del idem. ¡Ah!, y exculpa a los bancos de toda responsabilidad. Y dos perlas más: “debemos concentrarnos en aliviar las preocupaciones de los mercados”.

¡Qué dulzura! Claro, no se va a concentrar el gobierno y el Parlamento en aliviar las preocupaciones de los trabajadores y trabajadoras en paro, de los jóvenes que no van a tener en empleo, de los pensionistas o de los miles de pequeños y medianos empresarios o de autónomos que se arruinan porque el Banco de España es incapaz de conseguir lo que es su obligación, que se restaure el flujo de financiación que necesitan y que los bancos dejen de estafar a sus clientes y de especular destruyendo riqueza productiva. Tenemos que aliviar a los mercados, o sea, a los banqueros e inversores que ganan miles de millones de euros especulando contra nosotros y llevándose sus beneficios a paraísos fiscales. Y además nos señala sin tapujos, no vayamos a equivocarnos, a quién echar la culpa y a quién no: “Culpar de esto a la maldad o avaricia de los mercados sería una pérdida de tiempo”, nos dice el bueno del gobernador.

No nos aclara por qué dejó que los bancos cometieran miles de fraudes y engaños ”colocando” a sus clientes swaps, clips y otros productos muy arriesgados como si fueran seguros. Hay que determinar por qué sus directivos desoyeron las advertencias de sus técnicos y dejaron que se deteriorase tanto la situación crediticia, por qué ayudaron a que la banca hiciera el gran negocio sabiendo que se estaba creando el desequilibrio que ahora dice el gobernador que es nuestro principal problema económico. Hay que descubrir por qué unos altos funcionarios que se supone que están al servicio de los intereses públicos son retribuidos tan generosamente por el capital privado cuando terminan su mandato público. Hay que exigir que el Parlamento investigue todo esto y concretamente lo que ha ocurrido con la deuda actual, cuál ha sido el papel de los bancos españoles en su generación y encarecimiento y por qué el Banco de España, en lugar de tomar medidas para que la economía nacional quedara a salvo de los mercados, es decir, de los bancos especuladores, nos dice que lo que hay que hacer es aliviar sus preocupaciones, esto es, procurar que tengan mejores condiciones todavía para seguir arruinando nuestra economía. Por qué aún no ha exigido a los bancos que revelen sus riesgos inmobiliarios. Por qué les permite contabilidades “creativas” que enmascaran su verdadera situación patrimonial. Por qué permite a los bancos que sigan haciendo negocio con los pisos embargados, imposibilitando así que el precio de la vivienda descienda al nivel en que lo ha hecho en EE. UU. (40%), perjudicando la reactivación del sector construcción…

Y, sobre todo, hay que luchar para que todas esas conductas se declaren cuanto antes crímenes económicos y sean perseguidas penalmente con la máxima dureza.

Ver el artículo original: http://www.rojoynegro.info/articulo/accion-sindical/banco-espana-la-desvergueenza-hecha-arte

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