Invierta en el hambre futura para aumentar la Obra Social

Esta semana es la de movilización estatal por la soberanía alimentaría, y los de Veterinarios Sin Fronteras han montado un  ciclo de cine forum en la Universidad Complutense. El último día estuvo Gustavo Duch (del cual hablaré en un post futuro y de su libro “Lo que hay que tragar”)

Gustavo habló de muchas cosas de actualidad vistas con “las gafas de la soberanía alimentaria”. Y contó algo obvio: la cantidad de suelo cultivable que hay en este planeta es finita. No se puede fabricar. Si desaparece por desertización o urbanización no se puede recuperar.

A su vez, la perspectiva es que la población mundial siga creciendo y siga creciendo el consumo de carne. Y para criar ganado se necesita la tierra y además mucho pienso. Por si faltara algo la producción masiva de agrocombustible significará también más tierra necesaria para cultivar. O tener que decidir si queremos combustibles o comestibles.

Visto así, el recurso finito que es la tierra fertil es un recurso muy valioso. Mucho. Del que cada vez queda menos… (como el petróleo)

Gustavo Duch mostró un contador como el de la imagen de la derecha:

Esta imagen del contador está tomada el viernes 16 abril 2010 a las 18 horas (España) En el texto pone: Población Mundial,[ un número], Más de la mitad de esta gente depende del arroz. En la siguiente cifra pone: Tierra cultivablen en hectáreas [otro número]. Podéis ver el contador activo en la página del International Rice Research Institute (Instituto Internacional de Investigación del Arroz). El contador está en la columna derecha de la página inicial. Ved como evolucionan las dos cifras. Y compararla con esta del post.

[Os espero y seguimos]

¿Ya?

Bien, queda claro que la tierra cultivable tiende a ser un recurso escaso y cada vez habrá más gente queriendo comer todos los días. Claro. Y los bancos ya lo han visto. Incluso las cajas de ahorro. En concreto, Caixa Girona.

Nada más abrir su página web,  hay un anuncio “Guanyi en matèries primeres”. Entrad en la página principal de la caja, aquí.

Si pinchas en la imagen sale un texto en catalán que dice:  “Cacao, café y azúcar. Ahora podrá invertir en estos tres productos del sector alimentario y obtener, en menos de un año, una rentabilidad excelente según su evolución, dadas las buenas perspectivas de los mercados de materias primas en un entorno incipiente de recuperación económica.

Con el Depósito Materias Primas de Caixa Girona ganará un 8% (7,96% TAE) si los precios de cotización del cacao, del café y del azúcar son superiores a los iniciales (…)”

Dos cosas:  Una, esos tres productos agrarios (cafe, cacao y azúcar) tienen fijados sus precios en los mercados de futuros de países occidentales., con lo cual los productores no pintan nada para fijar el precio. Puede ocurrir incluso que suba el precio internacional y baje lo que reciben los productores. Ya ha ocurrido con el café.

Segundo, muchas de las iniciativas de comercio justo trabajan con esos mismos tres productos. Precisamente para asegurar ingresos directos a los caficultores y otros campesinos, sin tener que depender de los mercados internacionales de materias primas.

Ya sólo queda que Caixa Girona, a través de su Obra Social (Fundació Caixa Girona) subvencione el café, cacao/chocolate y azúcar de comercio justo. No os extrañe.

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3 pensamientos en “Invierta en el hambre futura para aumentar la Obra Social

  1. Enhorabuena al autor de esta página. Se lo ha currado y es muy interesante. Propio de una persona con un mar de inquietudes y conocimientos.

  2. Muy interesante, como todo lo que te leo.

    Me choca lo de café-cacao-azúcar que no son alimentos básicos en ninguna dieta…

    También me sorprende este análisis, pues si bien es cierto que la población mundial aumenta, a la par que disminuye el suelo cultivable, sigue habiendo excedente alimentario en el “primer” (en consumo lo es, qué duda cabe) mundo, que es quien, en definitiva, decide si quiere o no suelo cultivable. Parece ser que no: le sobra. Así las cosas, dudo mucho que se evalúe la situación como de, siquiera, levemente alarmante. 😦

    • El azúcar sí puedes considerarlo de primera necesidad.
      Para hacer negocio no hace falta que los productos sean de primera necesidad. Basta con que tengan mercado. Café, chocolate y azúcar lo tienen asegurado. En el agronegocio importa más el valor de cambio de los alimentos que el valor de uso. De hecho, los alimentos pierden su función social y pasan a ser simples mercancias con las que comerciar.
      Efetivamente: el problema del hambre y desnutrición en el mundo no es un problema de producción de alimentos. Es un problema de reparto.

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